Juntos seremos parte del cambio

FotoFemLlitera

“Almendros, encinas y olivos, eternos habitantes de un paisaje en el que se inscriben más de mil historias. Relatos de naturaleza, cuentos de brujas y rituales que se remontan a civilizaciones ya olvidadas. Leyendas de reyes y caballeros, lágrimas vertidas por princesas cautivas en lóbregas mazmorras. Retazos de amores que trascendieron al paso del tiempo.”


Cuando escribí estas palabras, hace ya varios meses, Fem Llitera no era más que un sueño, el embrión de un proyecto ambicioso, una idea loca compartida con mi madre. Y, de cierto modo, para mí era un intento de redención con un lugar que me había visto crecer, estudiar, viajar y darle la espalda durante años. Historia compartida con tantas otras personas de generaciones anteriores, que dejaron atrás sus pueblos por mil razones y no regresaron.


Todavía nos faltaba algo. Las propuestas se apelotonaban sobre la improvisada zona de trabajo en la que habíamos transformado la mesa del comedor, pero no nos decidíamos. Había tanto por hacer para revitalizar nuestros pueblos. Los retos y las posibilidades se agolpaban en papeles y documentos, en conversaciones, en notas al margen de los libros. No sabíamos cómo ni por dónde empezar, la única certeza es que nuestra acción no solo era posible, sino necesaria.


Hasta que llegamos a AlmaNatura. En realidad, fueron ellos los que llegaron a nosotros. Mi madre emprendió un viaje de casi mil kilómetros desde Peralta hasta Arroyomolinos de León, un pequeño pueblo de la comarca de Huelva que había nacido por segunda vez gracias al trabajo de personas apasionadas por lo rural. Estuvo allí apenas dos días, pero a su regreso, parecía que habían pasado meses. Haber visto en primera persona el impacto de una iniciativa tan potente lo cambiaba todo.


Debemos a Bridge for Billions, una plataforma de incubación de proyectos sociales, el empujón final para que Fem Llitera alzara el vuelo. Haber sido seleccionados para su programa de emprendimiento ha sido uno de los apoyos más sólidos durante los últimos tres meses. Cuando ya teníamos la pasión y la confianza, la organización y un plan estratégico eran el ingrediente que faltaba en nuestra receta.


A lo largo del camino, el mayor descubrimiento que hemos hecho está en las personas. Pasar de las ideas a acciones con impacto real y tangible es un trabajo que mi madre y yo no podríamos haber hecho sin ayuda. Por eso, quiero dar las gracias a todas y todos los que habéis confiado en nosotros, a quienes nos habéis echado un cable y/o habéis decidido formar parte de un equipo del que estamos orgullosos. El camino que nos queda por recorrer es largo, y quizás en algunos momentos difícil, pero lo haremos en la mejor compañía.


Solo nos queda darte las gracias, también a ti, que estás leyendo estas líneas. Quizás te inspiren más preguntas que respuestas. Queremos escucharte, vivas en una ciudad o en un pueblo, tus aportaciones nos interesan muchísimo y nos ayudan a seguir creciendo. Durante las próximas semanas, te iremos contando en este blog lo que estamos haciendo. Para conseguir este reto, también contamos contigo. Juntos seremos parte del cambio.

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